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10 de Noviembre ¡¡Día de la Tradición!!

La palabra Tradición significa donación o legado, deriva del Latín "tradere".

Es lo que identifica a un pueblo y lo diferencia de los demás, es algo propio y profundo, siendo un conjunto de costumbres que se transmiten de padres a hijos. Cada generación recibe el legado de las que la anteceden y colabora aportando lo suyo para las futuras.
Así es que la tradición de una nación constituye su cultura popular y se forja de las costumbres de cada región, incluido el aporte de la inmigración, por lo que también la diversidad es lo característico del ser argentino.

El 10 de noviembre de 1834 nació José Hernández, poeta, escritor, político, periodista y soldado, activo militante del federalismo provinciano, defensor del arquetípico gaucho y autor del inmortal "Martín Fierro", obra cumbre de la literatura gauchesca, relato en forma de verso de la experiencia de un gaucho argentino y es en su honor que se celebra el Día de la Tradición.

El mate, el asado del domingo (o la pasta), los juegos de cartas, la manera en la que hablamos, bailamos, trabajamos, tejemos, la música que escuchamos y todo aquello que recibimos de nuestros padres y regalamos a nuestros hijos.

Hoy es el Día de la Tradición, hoy 10 de Noviembre es el día de la identidad nacional, día de homenaje y celebración de nuestra argentinidad.

¡¡Feliz día de la Tradición para todos!! 

Día de la tradición. Caballos y estepa. Patagonia.

 

 

2 de Noviembre

Aniversario del natalicio del Padre Alberto de Agostini
 

A caballo entre los antiguos viajeros, primeros descubridores y los modernos “venidos y quedados”, el padre de Agostini es un ejemplo de tradición y modernidad unidos en un solo ser. Igual que los primeros exploradores lo inundaba un espíritu de pionero, un ansia de conocimiento y una necesidad casi fisiológica de espacio innominado. Pero participa, como hombre moderno, de otros intereses, relacionados con el mundo tecnológico del siglo XX: la fotografía, la aviación, el montañismo. Y todo ello sin olvidar su vocación: era cura, misionero, preocupado por llevar su fe a los más recónditos sitios de la Patagonia austral, su destino.

Desde #VellonNegro queremos compartir con ustedes parte de su muy inspiradora historia de vida.

El Padre Alberto María de Agostini nació en el norte de Italia, en la región del Piamonte, a los pies de los Alpes, el 2 de noviembre de 1883. De su niñez alpina le viene seguramente su predilección por las montañas y su gusto por escalarlas.

A los 26 años entró como sacerdote en la orden de los salesianos y partió como misionero a una de las zonas más extrañas y desconocidas del planeta en ese momento: la Tierra del Fuego. Llegó a Punta Arenas en 1910 y se abocó, junto con otros salesianos que ya estaban en el lugar, entre los que se encontraba Monseñor Fagnano, a la titánica tarea de tratar de salvar del desastre a los últimos sobrevivientes de los primitivos indígenas de la región: yamanas y onas. La situación era terrible, la introducción del ganado y los cambios en el hábitat y el modo de vida de los aborígenes los llevaba rápidamente a la desaparición. Los salesianos se esforzaban en preservar la cultura de los indios, agrupándolos en misiones, pero tenían gran oposición de las familias más poderosas de la zona, que necesitaban a los indios como mano de obra barata sin importar si una cultura entera desaparecía.

De Agostini trabajaba intensamente en las misiones, pero dedicaba todo su tiempo libre a explorar el territorio fueguino y documentar sus viajes.

Después, los intereses de Agostini se dirigieron más el norte, hacia los glaciares que desembocan en el Lago Argentino, una zona que por ese entonces era prácticamente inexplorada. Llegó así hasta los glaciares Mayo y Spegazzini, pero lo que le preocupaba era encontrar una cima, un punto elevado desde donde pudiera tener una visión panorámica que le facilitara el relevamiento del lugar. Emprendió entonces junto a los guías Croux y Bron y el doctor Egidio Feruglio el ascenso del monte Mayo. Lo lograron el 14 de enero de 1931.
Agostini describe así el espectáculo: “Un panorama estupendo, indescriptible por la profunda vastedad del horizonte y por la sublime grandiosidad de los centenares de cumbres… son las primeras miradas humanas que contemplan estas soledades de hielo entre arrebatos de alegría y atónito recogimiento… La mirada se dirige ávida a través de aquella inmensa extensión de nieves, de hielo y de cumbres, que la cristalina transparencia de la atmósfera y la fulgurante luz del sol tornan aún más nítida, y procuro escrutar sus secretos.”
Con estos mismos compañeros emprende poco después la travesía del Hielo Continental.

Progresando en sus tareas de exploración y descubrimiento, el padre Agostini estuvo muchas veces en el macizo del Fitz Roy, el grupo montañoso más complejo e imponente de toda la cordillera austral, se hospedó en una de las estancias de la zona, y finalmente decidió establecerse allí. Una de sus frases resume la impresión que le causaba esta mole: “Pero la atracción más imponente la constituye el Monte Fitz Roy … Es el señor de toda esta vasta región montañosa, es otro Cervino, algo más modesto en cuanto a elevación pero no menos terrible por la verticalidad de sus paredes y la majestuosidad de su cúspide. El Fitz Roy es sin duda una de las montañas más bellas e imponentes de la Cordillera Patagónica…”

En una de las tantas expediciones al Cerro Torre, el grupo en el que se encontraba el padre Agostini debió hacer campamento en el valle, cerca de una gran piedra, y a causa del mal tiempo permanecieron allí casi un mes. Esa piedra se conoce hoy en día como Piedra del Fraile en honor al cura.

Durante 1937 este cura aventurero sobrevoló parte de la cordillera en un monoplano, el “Saturno”, en un vuelo que duró 4 horas.

Además de sus detalladas descripciones y sus relatos emocionantes, de Agostini era también un fotógrafo aficionado, que participó en varios concursos con las tomas que realizaba durante sus viajes. Además del extenso trabajo fotográfico, tiene también dos filmaciones, Tierras Magallánicas y Tierra del Fuego, documentales aún hoy difundidos en América y Europa.

Como escritor dejó 22 obras, entre ellas dos guías turísticas, “Guía Turística de Magallanes y Canales Fueguinos” y “Guía Turística de los Lagos Argentinos y Tierra del Fuego”.

El padre De Agostini murió el 25 de diciembre 1960 en la Casa Matriz de los Salesianos de Turín.

Saludamos afectuosamente a toda la comunidad del Centro de Estudios Superiores "Padre Alberto de Agostini" de nuestra localidad. 

Si querés conocer más, te dejamos dos links:
http://www.tecpetrol.com/patagonicos/cuaderno2/cuaderno2.html
http://www.patagonia-argentina.com/padre-de-agostini/

Padre de Agostini en Patagonia Austral

 


11 de Octubre, Día Nacional de la Patagonia

Orgullosos de ser Patagónicos, por nacimiento o elección ¡¡Muy Feliz día Patagónicos!!

El Día de la Patagonia recuerda el acto legal y administrativo por el cual el Presidente Nicolás Avellaneda sancionó la ley 954 que en 1878 dispuso la creación de la Gobernación del Territorio Nacional de la Patagonia con jurisdicción “desde el océano por el este, hasta la cordillera por el oeste, y desde los ríos Negro y Neuquén por el norte hasta el Cabo de Hornos por el sur".

Palabras del escritor neuquino Ricardo Costa:

"…el resultado de este paisaje patagónico es esa sensación de la nada y del vacío que te refleja un elemento que es fundamental en el paisaje patagónico [...] es la estepa patagónica que es el desierto y lo que trae consigo, que es la distancia. Y ese recorrer distancia, ese tiempo que nunca pasa, es un excelente provocador de la reflexión, de la contemplación y del silencio".